domingo, 26 de julio de 2009

El humilde rostro de la felicidad


Niños! Primos, hermanos, primos hermanos, vecinos; almas jóvenes que sonríen sin pretextos, que no tienen mayor excusa para la vida que el aceptarla tal cual y demostrarle a esas almas frías y grises, que dentro llevan un principio universal que los resguarda y reconforta en todo momento. 

Sin darse cuenta en sus ojos habita el brillo que al mundo le falta de noche cuando tan sólo se pueden vislumbrar botellas, humo y fantasía... No hace falta ser especial para fotografiarlos, pero sí estar agradecido para disfrutarlos.

¿Quién mejor para alegrarnos el mundo que los niños? Cada vez que tengo un niño como estos a la par, me siento más dichosa de vivir la vida que tengo, segura de los pasos que doy, sorprendida de la luz que veo y llena del amor que encuentro...

1 comentario:

  1. Que lindo mensaje: No hace falta ser especial para fotografiarlos, pero sí estar agradecido para disfrutarlos. Gracias por compartir tu arte, eres de esas personas que uno tiene que ver a futuro porque se sabe que van a llegar muy lejos.

    Ivan

    ResponderEliminar